Entre sueños…
Escrito por H.J. H.N.
No siempre estoy satisfecho, a decir verdad nunca lo estoy.
Capítulo 4
El otro lado.
Es oscuro y gélido. No es un lugar al cual me gustaría visitar con frecuencia pero siento satisfacción. Bien es cierto que me causa temor pero me hace sentir mas fuerte cuando enfoco ese miedo en el enojo. Se que no estoy despierto sin embargo estoy aquí, veo mi cuerpo pero tengo una armadura negra. Parece, parece. Estoy en una ciudad cubierta de árboles secos y de neblina espesa. Hay un zumbido extraño, es como el chillar de un animal, por momentos se calla y por momentos es audible. Sigo un sendero donde a su paso hay restos de lo que fueron soldados y huesos de animales extraños. ¿Que es eso? un ser, un monstruo de enormes dientes duerme frente a mi. -¿Nunca te has preguntado porqué solo te interesó saber donde estás y no de donde vienes?- Era la niña a la cual había perseguido y detras de ella su protector oxidado -Tus miedos, tus impulsos, tus enojos, tus descepciones, tus pensamientos mal fundados, todo eso tiene que terminar ahora- su mirada era temible, no era mentira, tal parece que este era el final de mi viaje.
-Tu que eres hijo de la luz has viajado sin siquiera comprender el significado de lo que es la preocupación por ti mismo- -Pero el monje- -El ya no pertenece a este mundo, sirvió para su propósito- -Pero ¿¡porqué¡? mi Claire- -Ella nunca te recordará, solo fuiste una sombra, un obstaculo en su vida- La niña me apunto con su dedo indice y sin flaquear pronunció -¿Qué a caso no pienzas destruir todos tus demonios? destruye al que tienes frente a ti- lo observe, un monstruo tan pacífico, tan tranquilo ¿es realmente un monstruo? desenfunde la espada y giré hacía él para atacarlo pero no pude -¡Vamos! No seas patético- esas palabras, esas palabras en verdad me irritaron la miré y el caballero de la armadura oxidada se dirigió a mi tomandome con sus dos manos y me aventó al monstruo. Cerré mis ojos por un instante y me arme de valor. Levanté mis manos mientras sostenia la espada. Solo, solo la dejé caer. -Claire- -¿Qué?- -Claire- -¿Qué has dicho?- -¡CLAIRE!- -Maldito seas- fue que ella avanzó y junto a ella su protector quien pretendía embestirme pero tomé la espada y perforé su armadura cerca de la clavicula. Una extraña luz opaca brotó del interior del caballero de la armadura oxidada y comenzó a compactarse como si se le escapara del interior el espiritu que lo mantenia de pie. -¿Cómo te atreves?- La niña corrió hacia mi con una daga pero retiré rápidamente la espada y como una ironía de la vida los dos fuimos heridos de gravedad. Cai al suelo -Claire- pasarón por mis ojos todos y cada uno de los bellos momentos que pasé a su lado. -Claro, esto debe ser solo un sueño por que nadie vive algo como lo que yo he vivido por que entre sueños vive el espiritu y se alimenta el alma- el collar empezó a brillar y empezé a sentir cansancio, mis parpados se cerraron… -¡Claire, él ha regresado!-
FIN…
¿Fin?
